El Real Madrid aumenta la potencia y derrota al Caprabo (77-69)
Madrid, 15 feb. 2004 (EFE).- Los blancos dominaron al cuadro de sus ex compañeros Paul Rogers, Derrick Alston y Alberto Angulo con absoluta suficiencia, sin agobio alguno. Le acogotó en la salida con ese buen aspecto defensivo que el argentino Julio César Lamas ha construido y ha sabido conectar con el ataque (16-2 m.5); luego insistió hasta dejar el partido decantado (46-22 m.18) y, a partir del descanso, manejó la contienda para vivir cómodamente.
El Caprabo Lleida echó mucho de menos un juego exterior más productivo y nunca resolvió los problemas que le plantearon el griego Antonios Fotsis y el letón Kaspars Kambala. Y eso, sin que el norteamericano Elmer Bennett asumiera tanto protagonismo ante su canasta como suele ser habitual.
El golpe del primer cuarto (30-16) tuvo un efecto demoledor. Los ilerdenses no lo superaron. Marcharon a remolque hasta el final y, sólo después del descanso, cuando el marcador les señalaba ya como perdedores salvo milagro de última hora, fueron capaces de anotarse los dos parciales del tercer y del último cuartos.
La intensidad del Madrid se había acomodado ya a las exigencias del partido, donde sólo le quedaban por afrontar los últimos detalles. Seis puntos de ventaja para el Caprabo Lleida en el tercer tramo (15-21) y cuatro en el final (14-18) sólo suavizaron el resultado, pero sin más. La pegada de los blancos les había tocado de lleno en el mentón. Una jornada más y un Madrid un poco mejor. La escalada sigue abierta.
77 - Real Madrid (30+18+15+14): Bennett (10), Herreros (9), Mumbrú (8), Fotsis (17), Burke (6) -cinco inicial-, Kambala (23), Stojic (-), Victoriano (-) y Bueno (4).
69 - Caprabo Lleida (16+14+21+18): Comas (12), Ramos (12), Angulo (1), Bramlett (10), Alston (16) -cinco inicial-, Alvarez (15), Tamames (2), Rogers (-), Rodilla (3) y Arco (4).
Arbitros: Ramos, Gallo y Prieto. Excluyeron por personales a Stojic.
Incidencias: encuentro correspondiente a la vigésima cuarta jornada de la Liga ACB disputado en el Pabellón Raimundo Saporta ante unos 4.500 espectadores.

