Tras el 0-1 partido y marcador fueron para Manresa (84-57)
Manresa (Barcelona), 27 octubre 2002 (Efe/Europa Press).- Tras el 0-1, materializado por Darren Phillip, en el segundo tiro libre del partido, el marcador fue siempre favorable al equipo local, que sólo vio como su rival empataba a 9 en el minuto 5, después de una canasta materializada por Tyrone Ellis. Esta fue la última ocasión en la que el equipo gerundense se acercó en el electrónico.
A partir del empate a 9 el Manresa, con mayor seguridad que su rival, fue aumentando poco a poco la ventaja hasta el minuto 22 en el que ésta llegó a los 16 puntos, diferencia que se reflejó al descanso con el 42-26 del marcador.
Ya en la segunda parte el juego fue un calco de lo ocurrido en los 10 minutos de la primera con un Manresa muy acertado en los lanzamientos exteriores y que iba aumentando progresivamente su ventaja mientras el Casademont se veía incapaz de rebajar una diferencia que su rival conseguía a base de canastas de 3.
En el minuto 40 la diferencia favorable a los locales llegó a los 27 puntos y esta fue, a la postre la que significó el 84-57 del final.
El Manresa se mantuvo a los largo de los 40 minutos muy regular en su juego consiguiendo en los cuatro cuartos los mismos guarismos 21 puntos.
La seguridad en los lanzamientos del Manresa se reflejó en los tiros exteriores con los que anotó 30 puntos, 10 de los 23 intentos realizados, un 43 por ciento de efectividad, mientras su rival se quedó en seis puntos, 2 de los 14 que intentó con un porcentaje del 14 por ciento.
El técnico local Ricard Casas al final dio minutos al banquillo del que ninguno de los convocados se quedó sin jugar y sólo Jesús Lázaro, que estuvo en pista algo más de cinco minutos, no consiguió anotar.
Casas: "El equipo tenía la exigencia de ganar en casa"
El entrenador del Bàsquet Manresa, Ramon Casas, se mostró hoy, en la rueda de prensa posterior a la victoria de su equipo sobre el Casademont Girona (84-57) en el derbi catalán, satisfecho del trabajo realizado por sus jugadores y destacó que el equipo tenía la exigencia de ganar en casa.
"El equipo tenía que cumplir con sus objetivos y con la exigencia de ganar en casa. Y lo hemos conseguido. El equipo no ha de pensar en el rival, sino en sí mismo y vamos a ganar a Cáceres", comentó Casas, que agregó: "Tuvimos mentalidad y regularidad, además de un equilibrio tanto en defensa como en ataque".
Por último, Casas, que apuntó que "la gran mentalidad que hemos demostrado hoy no puede bajar un solo momento", recordó que "ahora tenemos un refuerzo positivo, pero debemos ser inteligentes y continuar dando esta respuesta".
Poch: "Nos faltó espíritu, concentración y motivación"
Por su parte, el técnico del Casademont Girona, Trifon Poch, compareció ante los medios de comunicación sensiblemente contrariado por la amplia derrota sufrida ante el Bàsquet Manresa y señaló que sus jugadores entraron a la cancha del Nou Congost sin espíritu, concentración y motivación. "La valoración es muy sencilla: nos faltó espíritu, concentración y motivación. No se puede jugar sin estos aspectos en esta competición", aseguró el técnico gerundense, antes de añadir: "No es normal en nuestro equipo dar tantas facilidades ya que habitualmente somos un equipo seguro y hoy hemos perdido muchos balones y no supimos jugar con el tiro exterior".
Finalmente, Poch, que indicó que "no ha existido ninguna predisposición para afrontar el partido", se volvió a mostrar crítico con sus pupilos al afirmar que "creo que quizás hubo un exceso de confianza en nuestras posibilidades actuales, lo que hizo que saliéramos pensado que somos un equipo diferente al que realmente somos".
Arbitros: Betancor, Gallo y Fernández. Sin eliminados
Incidencias: partido correspondiente a la quinta jornada de la liga ACB, disputado en el Pabellón Nou Congost ante unos 4.500 espectadores.


