Llull y Ayón curan la herida con la mayor victoria blanca en el Palau
Redacción, 17 Jun. 2016.- El Real Madrid se hizo con el triunfo en el segundo partido del Playoff Final gracias al acierto de Sergio Llull y Gustavo Ayón, curando así la herida que les había dejado Perperoglou dos días atrás. La lluvia que cayó sobre Barcelona también lo hizo en el Palau, haciendo imposible la remontada culé tras un comienzo titánico del cuadro visitante.
Los de Pablo Laso tenían claro que tenían que mejorar en defensa y así lo hicieron, dejando a los catalanes en tan solo 70 puntos, recuperando así el objetivo principal de su viaje a la ciudad condal: salir con la ventaja de campo.
El encuentro empezó con una dinámica totalmente diferente al inicial, con un Madrid mucho más enchufado en los primeros minutos, logrando un parcial de 2-11 que obligó a Xavi Pascual a parar el partido.
A pesar de ello, el FC Barcelona Lassa siguió nervioso en ataque y sin poder frenar a unos visitantes con un juego mucho más dinámico y efectivo, siendo Thompkins y, especialmente Llull con tres triplazos, los dos más destacados en la ofensiva merengue.
El técnico local decidió cambiar su dirección de juego, entrando por primera vez en esta eliminatoria Carlos Arroyo, pero ni así, la herida blanca ya estaba más que sana, como dejaron claro en la previa, y con el 12-28 se llegó al final de los primeros diez minutos.
El chaparrón que cayó en la ciudad condal parecía que ahogaba al cuadro culé, que poco a poco veía como Felipe Reyes, ejerciendo de capitán y cogiendo toda la basura que escupía el aro, ampliaba la renta. Con los mejores minutos del cordobés el Madrid llegó incluso a doblar a su rival sin muchos problemas (15-30).
Los problemas, en cambio, estaban en el otro banquillo. Por ello, Xavi Pascual tenía que buscar soluciones, y vaya si las encontró. Concretamente cuatro, Pau Ribas, Stratos Perpreroglou, Ante Tomic y Justin Doellman, que con un parcial de 11-0 acercaron a los suyos para que el Palau pudiera respirar un poco antes del descanso.
El 32-44 con el que se llegó al ecuador del encuentro no parecía tan malo para los aficionados barceloneses teniendo en cuenta como había empezado el encuentro. El buen sabor de boca hacía mirar la segunda mitad de manera diferente.
Era turno para la reflexión y el FC Barcelona Lassa parece que hizo un buen uso de ella en la reanudación del choque. El primer paso era bajar de la barrera psicológica, sabiendo a la perfección que eso levantaría a sus seguidores. Dicho y hecho, con un triple de Navarro se pusieron a seis y todo parecía despejarse con la 'doble C': cánticos y confianza.
Pablo Laso frenó el alirón, y aunque no conseguía anular el ataque blaugrana, al menos respondía en el otro aro. La lógica entraba en juego y el marcador se empezaba a apretar, poniendo el espectáculo Samardo Samuels con un soberano tapón sobre Rudy Fernández.
Eso no gustó nada a los madrileños, por lo que intentaron controlar un juego que se había alocado por momentos. Tras la tormenta, la calma adoptaba el nombre de Sergio. Tanto Rodríguez como Llull manejaron bien el tempo y con un triple de Thompkins volvían a coger aire, pero el intercambio de canastas final favoreció de nuevo a los del técnico de Gavá, que gracias al ímpetu de Satoransky llegaron al último cuarto con el 58-66.
El Real Madrid tenía muy claro que no podía volver a casa con un 2-0 en contra y comenzaron a encargarse del asunto. Ayón por dentro y Rudy y Nocioni por fuera iban construyendo el empate gracias a un parcial inicial de 1-12. A partir de ahí, el río fluyó y lo hacía en blanco.
Victoria de los de la capital por 70-90 para igualar el Playoff Final a uno, además de conseguir el triunfo más amplio a domicilio de la historia de los clásicos en el Playoff Liga Endesa. Sin duda, una dosis de moral para afrontar los encuentros de casa.



