Real Madrid supera la ausencia de Bullock y derrota al Ll. Menorca (76-64)
Por Jorge Muñoa. Madrid, 29 ene. 2006 (EFE).- El estadounidense Louis Bullock contempló la primera victoria del Real Madrid sin su concurso en una plácida mañana dominical para los blancos, que manejaron sin mayores complicaciones la visita del Llanera Menorca, un equipo con antecedentes de 'matagigantes', sin acusar la ausencia del talentoso escolta americano.
El Llanera Menorca cayó, aunque puso de manifiesto que es un bloque aguerrido, peleón y que sabe lo que quiere y a lo que juega. Un 6-0 de salida le relegó muy pronto en el marcador y, luego, en el tercer cuarto, dio la impresión de firmar la capitulación sin condiciones (55-37). Pero no fue así. El equipo de Curro Segura, un técnico forjado a la sombra del estudiantil Pedro Martínez, animó la velada cuando ya nadie le esperaba (59-54 m.35).
Héctor García fue el relevo de Bullock aunque, por descontado, el entrenador serbio Bozidar Maljkovic no le alistó en el quinteto inicial, sino que esperó al inicio de las rotaciones para ponerle en juego. La contractura muscular que el jueves pasado sufrió el estadounidense le abre hueco al esforzado base madrileño dentro de unos límites.
El Madrid, que tuvo un discreto día en los triples, recurrió al también serbio Igor Rakocevic, al francés Moustapha Sonko y a Felipe Reyes para resolver un partido que, después de todo, le tuvo ocupado desde el salto inicial hasta la bocina porque el Llanera Menorca nunca tiró la toalla (67-62 m.39).
Es decir, el 'equipo médico habitual' se encargó de conjurar la amenaza de un peligroso invitado al que le hubiera venido muy bien una mayor inspiración de otro producto de la ex Yugoslavia, Vladimir Krstic. Reyes chocó con más trabas que ninguno porque las personales le persiguieron de forma inclemente, la quinta en ataque y a poco más de un minuto para el final, cuando su ausencia podía significar un tremendo daño.
Pero allí estaban Sonko para clavar un triple clave (72-64) y, previamente, su compatriota Mickael Gelabale, que también hizo diana desde los 6,25 en plena revolución menorquina (de 59-54 a 62-54).
Sin embargo, donde el Madrid encontró el bálsamo para todos los contratiempos fue en el rebote de ataque. Los veinte balones capturados por los blancos debajo del aro balear redujeron a la categoría de anécdota el mal porcentaje de triples y la ausencia de Bullock.
En el Llanera Menorca, Nacho Yáñez enarboló la bandera del inconformismo. El y Alberto Miguel dieron la talla en el Palacio Vistalegre. A los isleños, en cualquier caso, les habría venido muy bien alguna mano más para dar la campanada en el último tramo. Los blancos tiraron mal desde el arco. Eso sí, acertaron los tiros decisivos.
76 - Real Madrid (21+16+20+19): Sonko (16), Rakocevic (13), Tomas (9), Reyes (11), Hamilton (6) -cinco inicial-, Hernández Sonseca (4), Gelabale (12), Hervelle (2), García (3).
64 - Llanera Menorca (12+17+13+22): Krstic (-), Stojic (-), Yáñez (17), Moss (11), Eley (12) -cinco inicial-, Sabaté (), Stimac (4), Kornegay (-), Miguel (12) y Reynés (8).
Arbitros: Amorós, Llamazares y Pérez Niz. Excluyeron por personales a Reyes (m.39) y Eley (m.40).
Incidencias: encuentro correspondiente a la decimoctava jornada de la primera fase de la Liga ACB 2005-06 disputado en el Palacio Vistalegre ante unos 8.000 espectadores.

