El Madrid se agarra a la Copa con una sufrida victoria ante el Manresa
Madrid, 12 enero 2003 (Europa Press).- Los blancos se complicaron en un desastroso tercer cuarto un choque que tenían en todo momento controlado y tuvieron el miedo en el cuerpo hasta el instante final para superar a un conjunto como el manresano, un recién ascendido a la ACB, que con lo justo fue capaz de llegar con opciones al tramo final del encuentro.
No obstante, la determinación de Mumbrú y Victoriano en el último cuarto, con todo en el aire, sirvió para que el Madrid sacara adelante una decisiva victoria que le hará depender de él mismo para estar en la Copa en la próxima jornada, en Girona, donde incluso podría valerle con la derrota.
Los manresanos hicieron, posiblemente por primer vez, que el Madrid se viera superior, tanto en juego como físicamente, de inicio sobre un rival. El conjunto catalán cuenta con lo justo para decir que es equipo de la ACB, a pesar de que se presentaba en el Raimundo Saporta metido en la pomada por un hueco en la Copa del Rey, y que saca a relucir todas sus carencias cuando juega lejos del Nou Congost sin el respaldo de su afición, donde ha logrado seis de sus siete victorias.
Ya en la lucha cuerpo a cuerpo el Basquet Manresa salía a la cancha con la guerra perdida. Con un hombre alto como Patterson (2.06) al que le gusta acudir más al perímetro a lanzar de tres que bregarse dentro de la zona y con falsos pívots como Llorens o Williams, ambos en los dos metros por los pelos, la pintura parecía el paraíso para las torres madridistas.
El Madrid, que veía como se quedaba sin Alberto Herreros antes de iniciar el choque al sufrir el capitán madridista un pinzamiento en el menisco durante el calentamiento, no necesitaba hacer grandes alardes para vivir en la más absoluta tranquilidad.
Tras un inicio donde más que un compromiso del más alto nivel con cosas importantes en juego parecía que ambos equipos estaban jugando un partido de patio de colegio, inmerso en una sucesión de despropósitos y convertido en un correcalles, los de Imbroda no tardaron en tomar una cómoda renta (16-8) ante un rival que tenía muchos problemas para sumar puntos (17-10, min. 10).
Mumbrú, el hombre regular de este año en los blancos, y Victoriano, asumiendo el protagonismo ganado con la ausencia de Mulaomerovic, llevaban la voz cantante en ataque de un Madrid donde Reyes, con pívots enfrente de los que le gustan a él, daba por fin con un partido a su medida la zona.
El Manresa tuvo una tímida reacción al inicio del segundo cuarto, pero Victoriano, con dos triples de ocho metros, se encargó de que la cosa no fuera a más. El Madrid, a pesar del descanso, obligado por las faltas personales para Victoriano, no volvió a dejarse sorprender y se fue al descanso con el triunfo medio encarrilado (35-25) frente a un rival que no daba sensaciones de poder inquietarle.
Pero no hay rival pequeño para los blancos, y si es así ya se encargan ellos de engrandecerle, y los de Imbroda se empecinaron tras la reanudación en abonarse de nuevo al sufrimiento. Los manresanos, a base de triples, apretaron al máximo el marcador (41-40) y llevaron los nervios a un Madrid que comenzaba a verse, en lo que parecía una tarde placida, de nuevo con el agua al cuello.
Los madridistas parecían haber perdido por completo el rumbo y en una de esas lagunas a las que tienen tan acostumbrada a su afición a lo largo de toda la campaña terminaban por complicarse la vida. El Basquet Manresa, que desde el 0-2 inicial no había mandado nunca en el partido, veía como de una canasta de Llorens le situaba, algo casi impensable, por delante (45-46) y le permitía iniciar el acto final con todo igual que al principio (46-46) tras un parcial de 11-21.
Mumbrú, como tantas veces en lo que va de temporada, y Victoriano sin embargo acudieron en ayuda de su equipo cuando las cosas estaban muy feas. A ello se unió al acierto de Imbroda que cambió a una defensa en zona que acabó en seco con la inspiración ofensiva del Manresa.
El catalán y el argentino, letal desde el 6.25, se echaron el equipo a la espalda para que la cosa no fuera a más y firmar un triunfo (65-54) que permite a los madridistas, después de lo mal que pintaban las cosas tras la derrota ante el Barcelona, tener en su mano el billete para la Copa de Valencia.
Imbroda: "Sin ser un partido brillante hemos sacado adelante el choque con mucho esfuerzo"
El técnico del Real Madrid, Javier Imbroda, se mostró satisfecho por la capacidad de su equipo para sobreponerse a los contratiempos, como en el día de hoy con la lesión de Alberto Herreros en el calentamiento, para lograr una importante victoria ante el Basquet Manresa que despeja el camino de los blancos para estar en la próxima Copa del Rey.
"Para nosotros era un partido muy complicado por varias circunstancias. Estamos bastante en cuadro y encima hoy se ha sumado lo de Alberto (Herreros). Sin ser un partido brillante hemos sacado adelante un partido muy complicado, con mucho esfuerzo", afirmó.
El melillense se quedó con el trabajo defensivo de su equipo y subrayó, eso sí, la necesidad de acompañar esta buena actitud en defensa con un mayor acierto para saber jugar en ataque. "Hemos hecho una gran defensa, especialmente sobre Laviña y Cilla, y quizás nos ha faltado algo más de soltura en ataque", señaló.
"Todos los partidos no son iguales. Nosotros somos un equipo que desde el principio de temporada se ha mostrado regular y hemos mejorado algunas cosas defensivamente, pero en ataque no lo somos. Tenemos que ganarnos esa consistencia en nuestro juego de ataque que ahora la tenemos cogida con alfileres", manifestó Imbroda para explicar el bajón de su equipo en el tercer cuarto.
El triunfo de hoy mete prácticamente al Real Madrid en la próxima Copa del Rey de Valencia, aún así Imbroda apuntó que su equipo tratará de rubricarla con una nueva victoria la semana que viene ante el Casademont Girona: "Lo tenemos bastante bien, no estamos matemáticamente, pero tendrían que darse cosas raras, aún así iremos a Girona a ganar".
El técnico madridista incidió en la idea de que su equipo está todavía por hacer y que todos los problemas que acompañado, y que siguen acompañando, no han impedido aún así seguir luchando por las victorias. "Estamos consolidándonos y a pesar de no jugar de una manera brillante, con mucha presión y mucha carga, el equipo está solventando estos partidos y esto es lo que trato de sacar de conclusión", dijo.
"Estamos en una fase de clasificación, no tenemos el equipo y no lo hemos tenido al completo en lo que va de temporada, y este equipo no está formado por superhombres, tiene sus sentimientos, desánimos y demás, y parece que no se nos perdona ni en el triunfo. No estamos como para hacer una fiesta pero vamos superando partido a partido esas futuras clasificaciones", añadió al respecto.
Casas: "Ha faltado igual creer un poco más"
Por su parte, el entrenador del Basquet Manresa, Ricard Casas, lamentó que a su equipo le faltara esa mentalidad para creer en sus posibilidades de triunfo en un cuarto final al que llegó con empate a 46 en el marcador.
"Ha faltado igual creer un poco más, hemos llegado un poco justos al final y nos ha faltado esa capacidad de creernos más lo que podíamos hacer", afirmó el técnico del Basquet Manresa. Casas destacó las distintas caras que tuvo el encuentro, con alternancia en cada uno de sus cuartos a favor de cada equipo, y se mostró satisfecho con el trabajo defensivo, aunque no así con el ofensivo, de sus jugadores. "Una entrada desfavorable con un ritmo ganador del Real Madrid, aunque en el segundo y en el tercero hemos estado mejor. Pero donde no hemos estado nada bien ha sido en el cuarto, donde se ha definido el encuentro. Ha sido un encuentro defensivo, debemos estar satisfecho de los 65 puntos anotados, pero no así de los 54", declaró.
El entrenador catalán de todas maneras no cree que el Basquet Manresa dejara hoy escapar una gran oportunidad de ganar en el Raimundo Saporta. "Nos marchamos con la sensación de que hemos hecho el trabajo correcto y de que quizás hay que estar más mentalizado en esa parte final", declaró Casas, para quien el hecho de decir adiós a las opciones de estar en la Copa no es "frustración" ya que ese no era el objetivo del equipo, recién ascendido, al inicio de la temporada.
Arbitros: Sancha, Rosado y García Leal.
Incidencias: encuentro correspondiente a la decimosexta jornada de la Liga ACB disputado en el Pabellón Raimundo Saporta ante unos 5.200 espectadores. El madridista Alberto Herreros sufrió un pinzamiento en el menisco de la rodilla derecha durante el calentamiento que le impidió jugar el encuentro.


