El Ricoh Manresa pierde su calidad de invicto en el Nou Congost (75-80)
Manresa (Barcelona), 9 noviembre 2003 (Efe).- Los dos equipos parecían tener deudas pendientes, tras la semifinal de la liga LEB de hace dos temporadas. Pero lo cierto es que hasta ese momento protagonizaron un duelo interesante, demostrando por qué son dos de las sorpresa de esta liga, con aspiraciones de meterse en la Copa del Rey.
Los locales habían empezado fuerte (12-1 m.5). El tiempo muerto solicitado por el técnico visitante sirvió para que los tinerfeños se situaran en la pista y fueran reduciendo diferencias, hasta solo 3 puntos (20-17) al final del primer cuarto.
Entre Yáñez y Hopkins se repartían casi todos los puntos de su equipo. La entrada de Espil sirvió para que los locales mejoraran su juego exterior y volvieran a tener 11 puntos de ventaja (34-23 m.15).
Sin embargo, de nuevo, tiempo de Garcia y reacción visitante, que al descanso igualaba el partido a 39, tras un 2+1 de un excelente Palladino (10 puntos en ese periodo) en el último segundo.
La primera ventaja visitante llegó tras una canasta de Toledo (44-46 m.27), en un tercer cuarto desastroso de los locales, que solo anotaron 9 puntos. Fue su sentencia. Los tinerfeños lo aprovecharon para abrir hueco, con un parcial de 1-11 que dejaba el marcador en 48-57.
La máxima diferencia visitante llegó al comienzo del último cuarto (48-59). Esos 11 puntos fueron ya insalvables para los de Ricard Casas, que a pesar de verse arropados por su publico, solo pudieron acercarse a dos puntos (65-67 a 2.30)
En el ultimo minuto, dos triples de Oliver -de nuevo el mejor del partido con 24 puntos y 5 asistencias- solo sirvieron para mantener la emoción hasta el final. Rodríguez,Yáñez y Corrales no fallaron los tiros libres de las desesperadas faltas manresanas, y la antideportiva de Laviña a Yáñez a 17 segundos, fue definitiva.
Arbitros: García O., Boltó y Martínez Díez). Eliminados: Laviña (min.), Llorens (min.), Williamsn por el Manresa y Yañez (min.) del Tenerife.
Incidencias: partido correspondiente a la décima jornada de la liga ACB, disputado en el pabellón Nou Congost ante unos 5.000 espectadores.

